La innovación puede ser abordada de dos formas: desde la idea, o desde los recursos que se tienen a disposición. La segunda forma se impone por estos días. Los más recientes estudios concluyen que no es el emprendedor quien debe encontrar a la idea, sino la idea quien debe encontrar al emprendedor.

El proceso tradicional de innovación donde la idea es lo más importante, conduce solo a un escaso 5% de éxito dependiendo del sector productivo y del país. El poco estudiado y enseñado proceso reverso que parte del análisis y uso de los recursos, lleva a resultados de éxito de entre 80-90%.

La innovación es la clave para que una empresa se diferencie. El efecto práctico que logra la empresa o el emprendedor que hace innovación, es la posesión de un lucrativo monopolio durante algún tiempo hasta que alguien copie la innovación, o cree algo mejor.

Ideación

¿Cómo es el proceso tradicional? En la actualidad seguimos usando herramientas de ideación para pescar ideas novedosas y ponerlas en marcha. La ideación consiste en un proceso creativo de generación, desarrollo, y comunicación de nuevas ideas, donde la idea es entendida como un elemento básico de pensamiento que puede ser visual, concreto o abstracto. La ideación comprende todos los pasos del ciclo de pensamiento, desde la innovación al desarrollo, y de allí a la actualización.

Las escuelas de negocios han venido enseñando el proceso tradicional de ideación porque históricamente los medios de comunicación han mostrado el éxito de los demás como la historia de un héroe, siendo el emprendedor una víctima de esta narrativa. En la mayoría de los casos se presenta la historia de una persona que comienza con una idea genial, luego se le presentan algunos obstáculos y a partir de allí todo fluye perfectamente. Sin embargo, nada es mas alejado de la realidad en el 80% de los empresarios exitosos.

Efectuación

¿Cómo es el proceso reverso? Este proceso es una creación colectiva de varios académicos. La idea inicial de innovación a partir de los recursos disponibles surge en 2003 como tesis doctoral de Saras Sarasvathy, y posteriormente en el 2008 Newton Campos, PhD en Emprendimiento, llegó a conclusiones similares en su estudio para Brasil. En su trabajo contenido en el libro “The Myth Of The Idea“, el Profesor Campos expone 5 ejemplos concretos que revelan la magia contenida en el proceso reverso, y facilita el entendimiento con ejercicios prácticos y guías para su aplicación en las empresas.

El proceso reverso se llama efectuación, el cual contradice la creencia popular de que la innovación exitosa surge del proceso causal. Es decir, el emprendedor busca algo, y lo encuentra. El proceso reverso induce lo contrario: la innovación es exitosa cuando es la idea la que encuentra al emprendedor. Y en este proceso, el punto de arranque esta en el análisis y el uso de los recursos iniciales. Los profesores lo denominan como el proceso contrario a causal, de esta manera: efectual.

Entre 80 y 90% de los emprendedores crean negocios de éxito siendo creativos con los recursos que ya poseen. ¿Qué recursos son estos? La gente suele pensar en dinero, sin embargo va mucho mas allá. Incluye también los contactos, la experiencia profesional, y la experiencia de vida.

En las empresas pasa algo similar. Se tienen retos para mejorar la facturación, bajar los costos, incrementar las ventas, y se busca la innovación por el proceso tradicional. Lo ideal sería evaluar los recursos que un ejecutivo o un equipo tienen: proveedores, clientes, aliados de negocio; y ver qué se puede hacer de innovador con esto. A partir de los recursos que ya se tienen, se puede ejecutar mejor, y hacer testeos más rápido. El mantra de la innovación hoy en día, es equivocarse rápido. Si la capacidad de testeo es la madre de la innovación, los recursos son los abuelos de ella.